"El Mencho" cae: el operativo que demostró la fortaleza del Estado Mexicano

Treinta años llevaba Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", evadiéndose de las autoridades mexicanas y estadounidenses. Dos órdenes de aprehensión, 30 millones de pesos de recompensa ofrecidos por la Fiscalía General de la República en 2018 y 15 millones de dólares anunciados por el gobierno de Estados Unidos en diciembre de 2024 no habían sido suficientes para capturarlo.
Desde mayo de 2016 era considerado uno de los fugitivos más buscados de Estados Unidos, sin embargo, la madrugada del 22 de febrero, las Fuerzas Armadas mexicanas pusieron fin a su historial delictivo al desplegar un operativo sin precedentes en el municipio de Tapalpa, Jalisco.
Según las autoridades el operativo fue resultado de meses de trabajos de Inteligencia Militar Central, apoyada con información complementaria del Gabinete de Seguridad y de autoridades estadounidenses.
El proceso de inteligencia, como explicó Ricardo Trevilla Trejo, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) fue complejo y requirió de tiempo, de muchos indicios y de diversas fuentes nacionales e internacionales.
Según se dio a conocer el 20 de febrero, agentes ubicaron a un hombre de confianza de una pareja sentimental del capo, quien la trasladó a una instalación en Tapalpa para reunirse con él. Al día siguiente, al retirarse la pareja del inmueble, se confirmó que "El Mencho" permanecía en el lugar con un círculo de seguridad. Esa misma tarde se realizó el planeo de la operación.
Para ejecutar el cerco, se organizó una Fuerza Operativa de tres componentes: una fuerza terrestre integrada por personal de la Fuerza Especial Conjunta, Fuerzas Especiales del Ejército y la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional; una fuerza aeromóvil con 6 helicópteros y personal de Fuerzas Especiales; y el apoyo aéreo de aviones Texan de la Fuerza Aérea Mexicana. Para conservar el factor sorpresa, los efectivos permanecieron en alerta en estados aledaños a Jalisco hasta el momento de la ejecución.
La madrugada del 22 de febrero, confirmada la presencia del objetivo, la fuerza terrestre se desplazó al lugar. Los escoltas de "El Mencho" respondieron de inmediato con fuego de armas de fuego. El enfrentamiento en las cabañas dejó 8 delincuentes abatidos, 3 militares heridos y el decomiso de 10 armas largas, 2 cortas, 3 lanzacohetes —entre ellos un RPG, el mismo tipo de arma utilizado en 2015 para derribar un helicóptero de la Fuerza Aérea en Autlán de Navarro— y 8 vehículos. "El Mencho" logró huir hacia una zona boscosa aledaña al complejo de cabañas. Personal de Fuerzas Especiales lo persiguió y lo ubicó oculto entre la maleza.
Durante el segundo enfrentamiento, un helicóptero de la fuerza aeromóvil fue impactado y realizó un aterrizaje de emergencia en Sayula, Jalisco, sin militares heridos. El capo resultó herido junto con dos escoltas y fue detenido. Los tres fallecieron durante su traslado aéreo. Sus restos fueron llevados al Aeropuerto Internacional de Morelia y posteriormente a la Ciudad de México, evitando Guadalajara por razones de seguridad.
En forma paralela, la Inteligencia Militar identificó a Hugo "H", alias "El Tuli", operador logístico y financiero del CJNG, en El Grullo, Jalisco, desde donde coordinaba bloqueos, incendios y ataques a instalaciones militares, y ofrecía 20 mil pesos por cada militar asesinado. Al intentar escapar en un vehículo y agredir al personal militar, fue abatido. Se le aseguraron un arma larga, una corta, 7.2 millones de pesos y 965 mil dólares americanos.
La caída de "El Mencho" desató la furia del cártel. En varios estados del país se registraron 27 agresiones contra autoridades, bloqueos carreteros, quema de vehículos y ataques a gasolineras, instituciones bancarias e instalaciones militares. El saldo humano fue significativo: 25 elementos de la Guardia Nacional, 1 custodio, 1 agente de la Fiscalía General de Jalisco y 1 mujer civil perdieron la vida. En Michoacán se registraron 13 agresiones con 4 delincuentes abatidos y 15 efectivos lesionados. En total, 30 integrantes del crimen organizado fueron abatidos y 70 personas detenidas en 7 entidades.
Ante la escalada de violencia, el Gabinete de Seguridad activó de inmediato sus protocolos de atención. Se instaló un Centro de Mando con personal de la Sedena, la Semar y la Guardia Nacional, en coordinación permanente con los gobiernos estatales.
Jalisco fue reforzado con 2 mil 500 elementos adicionales, sumados a los 7 mil efectivos ya desplegados en la entidad. La coordinación entre los tres órdenes de gobierno fue determinante: para el cierre del 22 de febrero no se registraban hechos violentos en el país y al amanecer del 23 todas las carreteras estaban libres.
Sobre el papel de Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum fue clara y contundente: si bien el gobierno estadounidense aportó información de inteligencia y emitió un comunicado tras el operativo, no hubo participación de fuerzas extranjeras en el terreno. "Toda la operación desde su planeación es responsabilidad de las Fuerzas Federales, en este caso de la Secretaría de la Defensa Nacional", afirmó la mandataria federal, quien subrayó que el entendimiento bilateral se rige por los principios de soberanía, responsabilidad compartida y cooperación sin subordinación.
El General Trevilla Trejo cerró con un reconocimiento a las Fuerzas Armadas y un pésame a las familias de los caídos. "Es definitivo que cumplieron su misión. Se demostró la fortaleza del Estado Mexicano", sentenció. Tras la caída de uno de los criminales más buscados del mundo, la presidenta Sheinbaum lanzó un mensaje de tranquilidad al país: "México está en paz, está en calma y lo más importante es que estamos trabajando."
📤Compartir noticia
Más en Nacional

FGR INVESTIGA POSIBLE DELITO CONTRA LA SEGURIDAD NACIONAL POR PRESENCIA DE AGENTES DE LA CIA EN CHIHUAHUA

SENADO APRUEBA PLAN ESTRATÉGICO DE PROCURACIÓN DE JUSTICIA

MARU CAMPOS DESCONOCÍA PRESENCIA DE AGENTES DE EU EN OPERATIVO EN CHIHUAHUA: GARCÍA HARFUCH
