Saltar al contenido principal

CIUDAD DE MÉXICO CONSTRUYE EL PRIMER CENTRO FORENSE PARA PERSONAS FALLECIDAS NO IDENTIFICADAS

CIUDAD DE MÉXICO CONSTRUYE EL PRIMER CENTRO FORENSE PARA PERSONAS FALLECIDAS NO IDENTIFICADAS
📷 GOBCDMX
CiudadPor: Alberto Álvarez Santana

El complejo se levanta en el panteón civil de San Lorenzo Tezonco, en Iztapalapa, y busca terminar con el modelo de fosas comunes. Contará con 2.500 gavetas y más de 12.000 osarios. La inversión asciende a 142 millones de pesos.

La Ciudad de México avanza en la construcción del Centro de Resguardo Temporal y Tratamiento Forense de Personas Fallecidas No Identificadas y No Reclamadas, una obra que promete transformar la manera en que la capital del país trata a los cuerpos sin identificar. El proyecto, impulsado por la jefa de Gobierno Clara Brugada Molina, se desarrolla en el panteón civil de San Lorenzo Tezonco, en la alcaldía Iztapalapa, sobre un predio de 6.117 metros cuadrados.

La obra lleva un avance superior al 40 por ciento, según informó el secretario de Obras y Servicios, Raúl Basulto Luviano, durante un recorrido con medios. El funcionario explicó que se trabaja con sistemas prefabricados: las trabes, losas y entrepisos del edificio principal se elaboran en taller y después se montan en el sitio. Este método permite reducir tiempos y garantizar mayor control de calidad. La conclusión está prevista para diciembre de 2026, y el inicio de operaciones se contempla para los primeros meses de 2027.

Un centro con estándares internacionales

El complejo contará con una capacidad estimada de 2.500 gavetas para el resguardo temporal de cuerpos y 12.384 osarios para la conservación de restos óseos. El proyecto se integra por dos edificios, áreas especializadas y obras exteriores. El edificio A, con más de mil metros cuadrados de superficie, albergará las áreas administrativas, forenses y de atención al público. El edificio B, con más de 1.500 metros cuadrados, estará destinado al almacenamiento controlado de restos no identificados. La zona C se conforma por un sistema modular de gavetas que podrá crecer por etapas según las necesidades futuras del recinto.

Entre las obras complementarias destacan una planta eléctrica de emergencia para garantizar luz las 24 horas, un sistema contra incendios, una planta de tratamiento de aguas residuales y otra para aguas rojas, un sistema de captación de agua de lluvia para reúso y un sistema de eliminación de olores y bacterias. Estas medidas buscan cumplir con la normatividad ambiental y evitar la contaminación de cuerpos de agua.

El fin de las fosas comunes

Autoridades capitalinas coincidieron en que este centro representa un cambio de paradigma. "Se trata de dejar atrás el modelo tradicional de resguardo de personas fallecidas en fosas comunes de panteones civiles, como se ha hecho históricamente, y dar paso a un centro de alta especialidad", señaló la jefa de gobierno, Clara Brugada Molina. El objetivo principal es que ningún cuerpo sin identificar sea enviado a una fosa común y que todas las personas fallecidas tengan la posibilidad de ser identificadas y restituidas a sus familias.

El nombre del centro incluye la palabra "temporal" por una razón precisa: no se trata de albergar cuerpos para siempre, sino de resguardarlos hasta que sea posible devolverles su nombre y entregarlos dignamente a sus seres queridos. "La búsqueda no termina cuando se encuentra un cuerpo, termina cuando sabemos quién es y puede regresar con dignidad a su familia", subrayó una de las autoridades durante el recorrido.

Capacidades forenses y derecho a la identidad

El centro dispondrá de áreas especializadas para estudios y análisis forenses. Allí se podrán realizar procedimientos científicos para obtener información que ayude a determinar la identidad de una persona: toma de muestras genéticas, confronta con bases de datos de familiares, revisión de casos antiguos con nuevas técnicas y evidencias. La trazabilidad de cada cuerpo y cada resto humano será una prioridad. Cada gaveta y cada osario estarán plenamente localizables y ordenados, de modo que la información se preserve a lo largo del tiempo.

"Una persona que hoy no puede ser identificada puede serlo mañana porque apareció una nueva muestra genética, porque se incorporó información de otra entidad, porque mejoraron las tecnologías o porque una nueva confronta produjo una coincidencia", explicó Brugada. Este centro, añadió, multiplicará el impacto de toda la política de búsqueda que se implementa en la ciudad.

Avances en identificación y exhumaciones

Durante el anuncio también se dieron a conocer resultados de la estrategia integral de búsqueda e investigación. De los 30 compromisos asumidos por el gobierno capitalino, 20 ya se cumplieron y 10 siguen en proceso, con un avance global del 83 por ciento. Entre las acciones destacadas figuran una nueva metodología de búsqueda por patrones, la activación inmediata de protocolos desde el primer momento y el fortalecimiento de las capacidades institucionales.

En materia de identificación humana, las autoridades informaron que se ha logrado identificar a 1.488 personas fallecidas y localizar a las familias de 495 de ellas. Además, el plan de exhumaciones e identificaciones forenses en el panteón civil de Dolores ha concluido dos fases, con 45 individuos recuperados, de los cuales 13 ya fueron identificados.

Una demanda histórica de las familias buscadoras

El centro responde a una demanda de años de las familias de personas desaparecidas y de los colectivos de búsqueda. Después de las primeras reuniones con estos grupos, las autoridades reconocieron la necesidad de contar con un espacio de estas características y destinaron los recursos para hacerlo realidad. "El trabajo de las familias y colectivos de búsqueda ha sido fundamental no solo para diseñar esta estrategia, sino para priorizar los esfuerzos", afirmó la jefa de gobierno.

La obra representa una inversión de 142 millones de pesos. El Poder Judicial de la Ciudad de México será el encargado de recibir el centro y ponerlo en operación. "No solo se trata de resguardar los cuerpos, sino también de contar con áreas especializadas para su estudio y análisis forense, donde podrán realizarse los procedimientos científicos necesarios para determinar la identidad de una persona", señaló el magistrado presidente del Poder Judicial capitalino, Rafael Guerra Álvarez.

Compromiso con la dignidad más allá de la vida

Las autoridades insistieron en que este proyecto forma parte de una visión más amplia de derechos humanos. "La dignidad no termina con la vida, y el derecho de una familia a saber qué ocurrió con uno de sus seres queridos tampoco", expresó la mandataria local durante el recorrido. "Ninguna persona pierde su dignidad con la muerte y ninguna familia pierde el derecho a la verdad y a la justicia. Cada cuerpo debe ser tratado con respeto, cada resto debe conservar su identidad".

El centro de resguardo temporal y tratamiento forense se perfila como el más grande y moderno del país. Con su entrada en operación en marzo del 2027, la Ciudad de México busca cerrar una herida abierta para cientos de familias que aún esperan respuestas. "La tarea jamás estará terminada mientras una sola madre, un solo padre, una sola hija o hijo, una sola familia sigan buscando", concluyó la jefa de gobierno.

Más en Ciudad